En medicina estética es frecuente confundir los tratamientos con ácido hialurónico, pero no todos tienen el mismo objetivo.
Los rellenos dérmicos están diseñados para aportar volumen y definir estructuras faciales, mientras que los skin boosters tienen una finalidad completamente diferente: mejorar la calidad de la piel desde el interior.
Los skin boosters utilizan ácido hialurónico de baja reticulación, lo que permite una integración más homogénea en el tejido sin modificar volúmenes ni contornos.
Su función principal es hidratar en profundidad, mejorar la elasticidad y favorecer la luminosidad de la piel.
El resultado es una piel más uniforme, con mejor textura y aspecto más saludable, sin cambios evidentes en la forma del rostro.
En Esse Clinic trabajamos siempre con un enfoque personalizado, valorando qué tipo de tratamiento es el más adecuado en cada caso.
Porque no todo es volumen. Muchas veces, la clave está en la calidad de la piel.


