Cuando pensamos en envejecimiento cutáneo solemos fijarnos en el rostro, pero las manos son una de las zonas que más delatan el paso del tiempo.
La exposición solar acumulada a lo largo de los años favorece la aparición de manchas pigmentarias, especialmente en el dorso de las manos. Estas lesiones suelen hacerse más visibles con la edad y pueden dar una apariencia envejecida incluso cuando el rostro está bien cuidado.
Actualmente, el láser es una de las herramientas más eficaces para tratar este tipo de pigmentaciones, permitiendo actuar de forma selectiva sobre el exceso de melanina y favoreciendo una mayor uniformidad del tono cutáneo.
Antes de realizar cualquier tratamiento es fundamental realizar una valoración médica para confirmar el diagnóstico y seleccionar la tecnología más adecuada.
Además del tratamiento, la prevención sigue siendo clave. La protección solar diaria ayuda a evitar la aparición de nuevas manchas y a mantener los resultados obtenidos.
En Esse Clinic diseñamos protocolos personalizados para mejorar la calidad y el aspecto de la piel de las manos de forma segura y natural.
Porque cuidar la piel no debería limitarse únicamente al rostro.


