La zona de la ojera es una de las primeras en reflejar el paso del tiempo y el cansancio. Su piel es mucho más fina que la del resto del rostro, tiene menos glándulas sebáceas y está sometida a un movimiento constante, por lo que suele mostrar antes los signos de envejecimiento.
Sin embargo, no todas las ojeras son iguales. Algunas aparecen por pérdida de volumen, otras por una mayor pigmentación, por alteraciones vasculares o simplemente por la anatomía de cada persona. Por eso, antes de plantear cualquier tratamiento, es imprescindible realizar un diagnóstico personalizado.
Actualmente existen diferentes opciones para mejorar esta zona: tratamientos destinados a hidratar y mejorar la calidad de la piel, bioestimuladores, polinucleótidos, ácido hialurónico cuando está indicado o protocolos combinados que buscan devolver luminosidad y frescura a la mirada.
El objetivo no es borrar por completo la anatomía natural del contorno ocular, sino conseguir una transición más suave entre el párpado y la mejilla, respetando siempre la expresión facial.
En Esse Clinic estudiamos cada caso de forma individual para seleccionar la técnica más adecuada y lograr resultados elegantes y naturales. Porque una mirada descansada no significa una mirada diferente, sino una mirada que refleja bienestar y salud.


