Una de las dudas más habituales antes de realizar un aumento de labios es si el procedimiento resulta doloroso.
Aunque la sensibilidad varía en cada persona, actualmente existen diferentes medidas que permiten que el tratamiento sea mucho más cómodo de lo que la mayoría de los pacientes imagina.
Antes de comenzar, aplicamos una crema anestésica tópica que ayuda a disminuir la sensibilidad de la zona, haciendo que las pequeñas molestias sean mucho más llevaderas durante el procedimiento.
Además, los materiales utilizados en la actualidad incorporan tecnologías que mejoran la experiencia del paciente y permiten trabajar con gran precisión.
Durante toda la sesión, el tratamiento se realiza de forma progresiva, respetando la anatomía de los labios y explicando cada paso para que el paciente se sienta tranquilo en todo momento.
Nuestro objetivo no es únicamente conseguir un buen resultado estético, sino que toda la experiencia sea positiva, desde la primera valoración hasta la recuperación posterior.
En Esse Clinic dedicamos tiempo a escuchar, resolver dudas y adaptar cada tratamiento a las características de cada persona, buscando siempre unos labios naturales, hidratados y en armonía con el resto del rostro.
Porque sentirse tranquilo también forma parte de un buen tratamiento.


