La piel nos habla constantemente, aunque muchas veces los cambios que comienzan a producirse todavía no son visibles a simple vista. Por eso, realizar un buen diagnóstico es el primer paso antes de planificar cualquier tratamiento de medicina estética.
En Esse Clinic contamos con la cámara de diagnóstico facial Zemits, una tecnología que permite analizar la piel en profundidad y obtener información objetiva sobre su estado actual.
Este estudio ayuda a valorar aspectos como el grado de hidratación, la producción de grasa, el tamaño del poro, las manchas superficiales y profundas, la presencia de arrugas, la sensibilidad cutánea, la calidad de la textura e incluso detectar alteraciones que todavía no son visibles externamente.
Además, el análisis permite conocer la edad biológica de la piel y comparar sus diferentes parámetros con valores de referencia, ofreciendo una visión mucho más completa que la simple observación clínica.
Toda esta información nos ayuda a diseñar protocolos totalmente personalizados, seleccionando los tratamientos más adecuados para las necesidades reales de cada paciente y evitando procedimientos innecesarios.
La tecnología no sustituye al criterio médico, pero sí lo complementa, aportando datos que permiten realizar un seguimiento de la evolución de la piel con el paso del tiempo.
En Esse Clinic creemos que un buen resultado comienza mucho antes del tratamiento. Comienza con un diagnóstico preciso, porque solo conociendo la piel en profundidad podemos cuidarla de la forma que realmente necesita.


