Las manchas producidas por el sol aparecen como consecuencia de años de exposición acumulada y suelen hacerse más visibles con el paso del tiempo.
Aunque muchas personas comienzan a preocuparse por ellas durante el verano, la época más adecuada para iniciar muchos tratamientos con láser suele ser cuando disminuye la exposición solar.
Esto permite trabajar la piel con mayor seguridad y favorecer una recuperación adecuada.
No todas las manchas son iguales. Algunas corresponden a lentigos solares, otras están relacionadas con cambios hormonales o con procesos inflamatorios previos. Por este motivo, el primer paso siempre debe ser identificar correctamente su origen.
El tratamiento más adecuado dependerá del tipo de lesión, su profundidad y las características de la piel de cada paciente.
Además del tratamiento médico, mantener una fotoprotección diaria resulta imprescindible para prevenir la aparición de nuevas manchas y conservar los resultados obtenidos.
En Esse Clinic realizamos una valoración personalizada antes de iniciar cualquier procedimiento, porque un diagnóstico preciso es la mejor herramienta para conseguir resultados seguros y naturales.
La prevención sigue siendo el mejor tratamiento, pero cuando las manchas ya han aparecido, la tecnología actual permite tratarlas de forma cada vez más eficaz.


